Asuntos y Alcance
Nuevas Tendencias en Humanidades
La Conferencia Internacional sobre Nuevas Direcciones en Humanidades, la Revista Internacional de Humanidades, la colección de libros Las Humanidades y el Blog de Noticias ofrecen un espacio para el diálogo y la publicación de nuevos conocimientos desarrollados sobre tradiciones pasadas en el seno de las humanidades, al tiempo que establecen un programa renovado para el futuro.
Vivimos en una época que parece estar dominada por los racionalismos de la ciencia, la tecnología, el comercio y la economía. Estos agentes aparecen a diario como fuerzas enormemente poderosas que nos dirigen al éxito o al fracaso. Consiguen ejercer su dominio tanto en la enseñanza como en la investigación, a menudo a expensas de las humanidades.
Sin embargo, no habría ciencia, ni tecnología, ni comercio, ni economía, sin el componente humano. No sólo son las humanidades otra área importante de investigación, sino que el objeto de estudio de las humanidades es parte integral de las disciplinas anteriormente mencionadas. Las humanidades se preguntan acerca de la naturaleza de lo humano y pretenden construir una agenda normativa de lo humano, desarrollando programas de acción hacia lo humanístico, los derechos humanos, la humanidad global, lo humanizado localmente, etc.
Humanidades-Ciencia-Tecnología
Las raíces occidentales de la ciencia y la tecnología provienen del concepto griego de ‘techné’ y de su equivalente latino ‘ars’. Estas raíces muestran un acotamiento en su definición actual, una estrechez que deshumaniza a la ciencia y a la tecnología. ‘Techne’ y ‘ars’ significaban arte, artesanía y ciencia, una especie de sabiduría práctica que implicaba tanto la fabricación (aplicación de la técnica usando herramientas) como el pensamiento (entendimiento de los principios básicos del mundo material y natural). Estas ‘artes’ fueron la sustancia del quehacer humano, y siempre fueron el resultado de una estética (esas ‘artes’) y de una destreza instrumental que sólo podían ser humanas. Es el momento de ampliar la agenda de la ciencia y de la tecnología una vez más, y ¿qué mejor que volver a definirlas como ‘artes’?
De hecho, nuestra era en su conjunto puede exigir una redefinición. Las nuevas tecnologías y ciencias informáticas, por ejemplo, se mezclan hasta niveles notables con los recursos humanos y con las humanidades: el diseño centrado en el hombre que apunta a la usabilidad y accesiblidad de las cosas, la estética visual en los diseños de las pantallas, el lenguaje utilizado por los interfaces de los ordenadores y de los móviles/celulares, los esquemas ontológicos de la web semántica, la arquitectura de información de los archivos de datos, la lógica de las máquinas que ayudan a la inteligencia humana, y la literariedad del código que las impulsa. Además, las nuevas tecnologías y ciencias biológicas seducen a los seres humanos debido a sus implicaciones éticas y a sus repercusiones en relación con la sostenibilidad de la presencia humana en entornos naturales.
Humanidades-Economía-Comercio
Volviendo de nuevo a las raíces etimológicas, el término griego ‘oikonomi’ o el latino ‘oeconomia’ integraban lo humano en formas y maneras actualmente desconocidas a tenor de las definiciones contemporáneas de ‘economía’ y ‘comercio’. En el mundo moderno, estos términos se refieren a la reflexión y a la acción relacionadas con los ámbitos del trabajo remunerado, la producción de bienes y servicios, su distribución y el intercambio mercantil. En su origen etimológico, sin embargo, nos encontramos con un ámbito de acción más amplio: el sustento material, la domesticidad (del griego ‘oikos’/casa / y ‘nemein’/gestión), el trabajo como proyecto común (de colaboración) para satisfacer las necesidades humanas, y la segunda mano (para economizar). No se trataba sólo de una forma de ver las dinámicas de fondo, sino que se referían a la conservación del esfuerzo humano y de los recursos naturales.
Hoy más que nunca, las preguntas sobre el ser humano surgen en el ámbito de la economía y el comercio, y son preguntas que afectan profundamente a los intereses, necesidades y propósitos humanos. Basándonos en ideas surgidas de las humanidades y en un renovado sentido de lo humano, podríamos abordar, por ejemplo, cuestiones candentes sobre la globalización económica y sobre los posibles significados y consecuencias de la ‘economía del conocimiento’.
Las propias Humanidades
¿Y qué sucede con las propias humanidades? Para el público ajeno al ámbito educativo y académico, las humanidades son a menudo consideradas como efímeras o, peor aún, esotéricas. Se consideran menos importantes y de menor “valor” práctico que la ciencia, la tecnología, el comercio y la economía.
Pero ¿qué podría ser más práctico, más directamente relevante para nuestra existencia, que disciplinas que se hacen preguntas acerca de lo cultural, lo espacial, lo temporal, lo subjetivo, la consciencia, el significado, la representación y el cambio? Estas disciplinas se conocen por el nombre de antropología, arqueología, arte, medios de comunicación, estudios culturales, geografía, gobierno, historia, idiomas, lingüística, literatura, filosofía, religión, política y sociología. Se trata sin duda de un programa ambicioso, incluso sin hablar de las ciencias sociales y de las profesiones más enfocadas al servicio a la comunidad, que, con igual derecho, pueden ser consideradas como estrechamente relacionadas con las humanidades.
Dentro de este ámbito de aplicación muy general, la Conferencia, la Revista, la colección de libros y el blog de noticias de Humanidades tienen dos intereses particulares:
Interdisciplinariedad
Las humanidades son un dominio de aprendizaje, reflexión y acción que requiere un diálogo entre disciplinas, epistemologías, perspectivas y áreas de conocimiento muy diversas.
Perspectiva global y Diversidad
Las humanidades han de considerarse, no como un lugar en el que se hace un intento por perfeccionar una esencia singular para el programa humanista, sino como un espacio que reconoce las diferencias en la historia del pensamiento humano y en las experiencias humanas, y que negocia con las paradojas contemporáneas de la globalización.
Es gracias a estos complicados y retadores debates que las humanidades pueden ayudar a combatir la estrechez de miras de discursos tecno-racionalistas y económicamente reduccionistas.
Las conversaciones en la Conferencia y las publicaciones en la Revista, en la colección de libros y en el blog de noticias abarcan desde lo general y especulativo hasta lo particular y empírico. Cualquiera que sea su alcance o perspectiva, la preocupación principal es redefinir al ser humano y romper una lanza por las humanidades. En un momento en que los racionalismos dominantes están ejerciendo un poder que parece conducir a la humanidad hacia senderos poco satisfactorios, las disciplinas humanistas se replantean la fundamental cuestión de lo humano, tanto por razones pragmáticas como teóricas.
Vivimos en una época que parece estar dominada por los racionalismos de la ciencia, la tecnología, el comercio y la economía. Estos agentes aparecen a diario como fuerzas enormemente poderosas que nos dirigen al éxito o al fracaso. Consiguen ejercer su dominio tanto en la enseñanza como en la investigación, a menudo a expensas de las humanidades.
Sin embargo, no habría ciencia, ni tecnología, ni comercio, ni economía, sin el componente humano. No sólo son las humanidades otra área importante de investigación, sino que el objeto de estudio de las humanidades es parte integral de las disciplinas anteriormente mencionadas. Las humanidades se preguntan acerca de la naturaleza de lo humano y pretenden construir una agenda normativa de lo humano, desarrollando programas de acción hacia lo humanístico, los derechos humanos, la humanidad global, lo humanizado localmente, etc.
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